Trabajando como redactor: La productividad y el estrés



No se puede eliminar el estrés, eso es algo que muchos siguen empeñados en negar, sin embargo, sí que se puede reducir, y de una forma considerable. Para los que trabajamos ofreciendo un servicio de redacción a terceros, sabemos que el ritmo de trabajo al que nos sometemos a diario puede llegar a estresarnos y hacer que los agobios empiecen a afectar a nuestro rendimiento, más aun cuando debemos respetar los plazos de entrega que tenemos pactados con el cliente.

Para poder reducirlo, tendríamos que tener en consideración algunos de los siguientes consejos, sobre todo, si nuestro volumen de trabajo es constante y la organización de nuestras tareas solo depende de nosotros. Debemos conseguir sacar el máximo rendimiento y conseguir que el estrés no resulte un problema.



Planificación

Aquellos que trabajan por impulsos y no mantienen un calendario actualizado que recoja todos sus compromisos, terminarán por dejarlo todo por falta de tiempo o lo que es peor, por desmotivación. Para evitarlo y cumplir con todos los acuerdos que tenemos pendientes, lo mejor es preparar una agenda y ordenar los trabajos en base a su dificultad, tiempo necesario para crearlos y nuestra disponibilidad.

Además, la organización de las tareas en el calendario nos permitirá estar al día y conocer nuestros límites, pudiendo buscar nuevos clientes o desestimar/aplazar aquellos encargos que, por el motivo que sea, no podremos realizarlos.

Todo esto te permitirá mantener un buen ritmo de trabajo y evitarás acumulaciones, lo que mejorará y reducirá considerablemente tu grado de estrés.



Tu lista de referencias personal

La inspiración divina no siempre se aparece, y menos cuando el volumen de trabajo es muy elevado. Para evitar que te quedes en blanco y pierdas tiempo buscando la información por la red, te recomiendo que a medida que vas redactando y documentándote acerca de los temas a tratar, toda información y recursos que encuentres y consideres que pueden servirte para el futuro, los almacenes en un pequeño bloc de notas, de esta forma podrás recurrir a él siempre que quieras y podrás encontrar el empujón que necesitas para redactar tus contenidos con los mejores temas y en el menor tiempo posible.

El trabajo es el trabajo

De nada sirve que te pongas a trabajar si estás pendiente del móvil o las redes sociales. Utiliza lo imprescindible para poder aislarte y centrarte únicamente en tu tarea. Es cierto que a veces necesitamos revisar la bandeja de entrada del correo o incluso las redes sociales, pero no los dejes abiertos permanentemente, pues resultan ser uno de los motivos que hacen que perdamos más tiempo.

Haz la prueba y fíjate solo un par de ratos en el día en que los consultes, pero ciérralos después y continua trabajando, verás los resultados.

Lo difícil al principio

Muchos tenemos por costumbre dejarnos los encargos complicados para el final del día o la semana, haciendo que el agotamiento esté presente justo cuando más necesitamos que se ausente, cuando realizamos los trabajos más costosos y complicados.

Aunque te resulte difícil al principio, organízate de tal forma que al comenzar el día, te dediques a realizar tu trabajo en base a su grado de dificultad, de mayor a menor. Al final del día lo agradecerás.

En contra de la idea que mantienen muchos hoy en día en la que trabajar desde casa tiene muchas más ventajas que desventajas, no hacerlo de una forma correcta y productiva, hará que nuestro trabajo sea mucho más duro y estresante.

Si por el contrario optamos por tener en cuenta este tipo de consejos, veremos cómo, a pesar de la dificultad y compromiso que se exige, podremos llevarlo todo de una forma mucho menos agobiante.



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